jueves, 21 de abril de 2011

Todos somos victimas

Todos somos victimas


El pasado martes 12 de abril no fue un día feliz para nuestro alcalde. En el diario La
Tercera (página 6) se informaba que Cerro Navia lideraba el ranking de hogares víctimas
de delito en la Región Metropolitana según un análisis basado en los datos de la Encuesta
Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana entregados por el INE: “Cerro Navia encabeza las
comunas con mayor porcentaje de hogares victimizados con un 44,5% cifra muy superior al
20,4% de 2009. Le siguen Cerrillos (39,1%), Estación Central (38%), El Bosque (36,1%) y Macul
(35,3%)”.
El año pasado, los datos de esta encuesta fueron recibidos con algarabía y júbilo por
la gestión municipal, “el cambio” de la nueva forma de gobernar daba frutos; Cerro Navia
era una de las comunas con menor victimización en la capital. Entonces, ¿qué pasó ahora? Si

se arrendaron vehículos para “seguridad ciudadana”, si el Ministro Hinzpeter ha visitado la
comuna en varias ocasiones e incluso nuestro alcalde ha propuesto una idea tan “brillante”
como la eliminación física de los delincuentes, rememorando la época de dictadura. ¿Qué
pasó, señor alcalde? ¿Por qué existe un retroceso?

Las explicaciones entregadas por la gestión, dicen relación con que el problema es
de la metodología, del tipo de preguntas (detalles como si la agresión delictual fue o no fue
en la comuna), excusas que sólo reflejan el intento de evitar responsabilidades al asumir un
triunfalismo fácil como ocurrió el año pasado… lo cierto es que al final del día es la ciudadanía
la que juzga.
Detengámonos en la excusa principal del alcalde: la metodología. Cuando se observa
la metodología del estudio (los invito a revisar www.ine.cl) se demuestra que es exactamente
idéntica a la del año pasado. Y que si bien se incorporaron preguntas (por terremoto,
preocupación actual, etc) no cambiaron, sino que también se incorporaron otras. En esos
días de gloria no analizaban su contenido o metodología, solo había que celebrar, ¿para qué?
Se sacaron informativos a todo color con la portada del mismo diario que hoy descalifican y
desmienten.
Un último dato que, sin duda, es el más complejo: al tratar de ver el problema de seguridad
como la lucha entre el bien y el mal, entre los “delincuentes” y la ciudadanía, existe evidencia
que demostraría la relación inversa entre empleo y delincuencia, es dañino quien roba, quien
ejerce violencia y terror sobre otro, por tanto debe ser tratado de la misma forma quién roba a
una anciana como quién roba los sueños de los más humildes.

Mauro Tamayo Rozas
Concejal CNST

lunes, 18 de abril de 2011

Alimentación y Nutrición liberal, un problema de salud pública

Alimentación y Nutrición liberal, un problema de salud pública



A partir de los años 90 y en consecuencia a las nuevas políticas gubernamentales, se comenzó a
evidenciar en nuestro país una avalancha de ofertas que promocionan el consumo de “comida
chatarra” con el surgimiento de locales que fueron poblando todos los rincones de la nación.
Junto con esto, se insertaron premios y juguetes acompañados de campañas comunicacionales
nunca antes vista, transmitiendo la fantasía de vivir por fin en una “cultura desarrollada” imitando
modelos económicos y culturales ajenos a nuestra realidad.

Lamentablemente, el escenario actual en materia de nutrición no es el más alentador. A pesar
de sucesivos esfuerzos por parte de profesionales de salud que advertían de las consecuencias
irreversibles que podía traer la falta de control de esta situación, evidenciando el aumento de
la malnutrición por exceso y enfermedades crónicas, como diabetes e hipertensión, y la falta
iniciativas públicas educativas en los colegios y comunidades, como la regulación en venta y
propaganda de estos “gigantes chatarras” es que hoy en día en Chile contamos con el porcentaje
de obesidad infantil más alto a nivel mundial, bordeando el 15% en menores de 6 años, porcentaje
que aumenta a medida que crecen.

En la población se evidencia una realidad en que cerca del 65% de la población presenta
sobrepeso u obesidad. Tanto el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo determinantes en
la aparición de diabetes, hipertensión y dislipidemia (colesterol alto), las cuales son enfermedades
crónicas (no tienen cura) que necesitan controles periódicos en servicios de salud y administración
de medicamentos mensual, lo que genera un gasto a nivel de salud pública que abarca un
porcentaje importante del presupuesto, que finalmente pagamos todos los chilenos a través de
nuestros impuestos. Es en este punto donde cabe cuestionarse si la salud es un tema individual o
más un problema actual que nos concierne y responsabiliza a todos.

A partir de lo anterior, desde el año 2007, se propuso crear una ley cuyo fin es la regulación de
la venta de alimentos “chatarra” dentro de los establecimientos educacionales y la ordenación
en el etiquetado nutricional registrado en lo envases de los alimentos, con el fin de destacar su
composición y el riesgo que esta pudiera significar para la salud de cada consumidor. La actual
iniciativa, congelada en el congreso hace cuatro años, no cuenta con el apoyo del gobierno
actual, ya que como defensa se establece que pudiera restringir las libertades individuales de
comer “lo que se quiera”, libertad que nos ha llevado a la realidad que hoy tenemos: adultos y
niños enfermos, debido a la ausencia de una política clara y eficiente de promoción y prevención
en salud, que abarque todas las áreas en las cuáles nos desempeñamos, desmarcándose como
gobierno de la voluntad de proteger a grandes “empresas chatarras” por fines económicos y
políticos.
Fernanda Mujica
CNST